El lugar que te protege

De lejos parece un espejismo
o algo salido de un sueño, no por como se ve,
sino porque el hecho de que exista
es surreal y altera
todas las nociones conocidas del universo.

Es como si surgiera de otro mundo,
debajo, o sobre, o detrás, o dentro
del mundo que conocemos,
ese es el lugar que te protege.

Cuando no te veo temo
que no te voy a volver a ver,
temo que quizás fue un gran ensueño
conocerte, hacerte reír y sonreír.

Esos ojos grandes, apenas un poco
más grandes de lo que deberían ser,
esa voz redonda, seductora,
profunda como cantante de jazz.

Tu cuerpo se mueve al ritmo
de tu canción que se mueve al ritmo
de tu piel, de tu boca, de tu hechizo
y estoy bailando, o cantando, o soñando con vos;
te abrazo y te siento más cerca de lo que estás.

Cuando hablamos sonrío, se siente
como amor adolescente: ilimitado, pueril, libre
de cinismo. Es que pienso en tu pelo rubio,
en tus pantalones de bota ancha,
o tus botas con plataforma, o tus sweaters largos,
que dibujan tu figura con precisión.

Es tu sonrisa
lo que me atrapa todos los días,
es tu sonrisa inquebrantable,
es tu voz también, o tus ojos… ¿ya lo dije?

Es todo entonces, sos todo, sos un
todo, todo lo que sos me gusta,
¿serás siempre todo, o todo será siempre vos?