Vivamos

Hoy lloré. Lloré en el subte. Lloré mientras me mensajeaba con mi hermano. Lloré porque estoy frustrado, enojado, desganado y quizás ya perdí la confianza de que el mundo se puede cambiar. Atrás quedaron esos años en los que creía que mágicamente me iba a convertir en una estrella de rock, o en el mejor diseñador del mundo, o que simplemente con sentarme una hora por semana iba a aprender a ser un excelente programador.

Lloré porque no estoy solo. Lloré porque me cansé de ver el desgano masificado. Lloré porque me sobrepasó el constante pesimismo hacia todo.

Sí, la vida es una mierda. Pero es lo que hay. Y quizás me equivoque, pero realmente creo que no hay nada más. Esto es lo que tenemos, y cuando termine, terminó. Todo.

Me duele escribir sobre esto, porque me da miedo. Me da miedo morir, me da miedo que todo se termine. Pero necesito decirlo, necesito escribirlo para poder procesarlo: tengo miedo. Todo el día tengo miedo.

No sé qué voy a hacer, pero tengo que hacer algo. No les voy a contar mi plan maestro, porque no lo tengo. Pero sé que a partir de hoy algo cambió, y no voy a volver para atrás.Hoy me di cuenta que esos sueños de ser una estrella de rock no son imposibles. Me di cuenta que ese niño pueril en realidad tenía razón en que el mundo sí se puede cambiar. Pero en algo estaba equivocado. No, no estaba equivocado, simplemente le faltaba la experiencia para entender que las cosas se pueden hacer, pero requieren mucho trabajo, mucho esfuerzo, y mucha convicción. Esos sueños requieren de nosotros que tengamos una piel muy dura, y que aunque sangremos, la herida va a cicatrizar.

A los que me conocen, saben que odio los clichés y la falsa motivación. Y quizás es lo que estoy haciendo, honestamente no lo sé. Espero no sonar trillado ni aburrido, pero esto es lo que siento, y esta es la forma que encuentro para expresarlo.

Hoy, con un teclado empapado en lágrimas, el único mensaje con el que los quiero dejar, si es que hay algo que yo les pueda decir, es que sean conscientes de que cada minuto cuenta, y de que pronto vamos a estar todos muertos. Tenemos un fragmento de tiempo en la eternidad del universo: aprovechémoslo. No sobrevivamos, vivamos. Por favor.